
He de decir que vi esta película, hace ya bastantes años (es de 1999) y no entendí absolutamente nada. Hace poco tuve que hacer un trabajo sobre esta película y lo primero que pensé es “vaya rollazo de película (aunque salga Brad Pitt), jeje”. Pensé eso porque me pareció una película tan rara cuando la vi, que mi crítica hacía esa película era de lo peor. Tras verla muy detenidamente, ya que tenía que analizarla, me quede totalmente impactada de lo buenísima que es. Es de esas películas que cuando llegan al final te quedas alucinada y quieres verla corriendo otra vez para fijarte en los detalles (que es lo que hice yo).
Esta película también tiene su trasfondo y es que me ha hecho pensar sobre lo materialista que es nuestra sociedad y cómo nosotros creemos encontrar la felicidad en cosas materiales, (como el protagonista, que creía ser feliz con sus muebles de Ikea, pero que en el fondo su vida estaba vacía). Es muy significativo de la película como nos hace reflexionar sobre las vidas de una generación que ha crecido con el consumismo y se ven atrapados en ella.
Es una historia que engloba muchas cosas, que trata sobre necesidades, sobre violencia, sobre el deseo de tener una guía de la vida, una razón por la que seguir adelante, un deseo de cierta anarquía, el placer de tener un poco del control perdido sobre nuestras vidas, la búsqueda de motivos, la liberación por medio del dolor… podría decir miles de cosas…
Los súbditos del club de la lucha son gente como nosotros, que trabaja en restaurantes, oficinas, tiendas, etc. Son personas que esperan algo más de su vida, de su rutina y hacen algo que les da sentido e ilusión. Aunque siempre como súbditos, ¿esto quiere decir que nunca podremos valernos por nosotros mismos?, ¿que necesitamos siempre a alguien que nos diga qué tenemos que hacer y cómo tenemos que hacerlo?
Con esta película en realidad no se llega a una conclusión muy exacta, pero si podemos llegar a varias conclusiones a través del análisis riguroso de la misma.
El club de la lucha nos puede ayudar a ser conscientes de nuestro propio estilo de vida y nos hace saber sobre todo, que es totalmente cierto que somos esclavos de esta sociedad que nos manipula y controla a todos o a una gran mayoría de nosotros.
Esta película también tiene su trasfondo y es que me ha hecho pensar sobre lo materialista que es nuestra sociedad y cómo nosotros creemos encontrar la felicidad en cosas materiales, (como el protagonista, que creía ser feliz con sus muebles de Ikea, pero que en el fondo su vida estaba vacía). Es muy significativo de la película como nos hace reflexionar sobre las vidas de una generación que ha crecido con el consumismo y se ven atrapados en ella.
Es una historia que engloba muchas cosas, que trata sobre necesidades, sobre violencia, sobre el deseo de tener una guía de la vida, una razón por la que seguir adelante, un deseo de cierta anarquía, el placer de tener un poco del control perdido sobre nuestras vidas, la búsqueda de motivos, la liberación por medio del dolor… podría decir miles de cosas…
Los súbditos del club de la lucha son gente como nosotros, que trabaja en restaurantes, oficinas, tiendas, etc. Son personas que esperan algo más de su vida, de su rutina y hacen algo que les da sentido e ilusión. Aunque siempre como súbditos, ¿esto quiere decir que nunca podremos valernos por nosotros mismos?, ¿que necesitamos siempre a alguien que nos diga qué tenemos que hacer y cómo tenemos que hacerlo?
Con esta película en realidad no se llega a una conclusión muy exacta, pero si podemos llegar a varias conclusiones a través del análisis riguroso de la misma.
El club de la lucha nos puede ayudar a ser conscientes de nuestro propio estilo de vida y nos hace saber sobre todo, que es totalmente cierto que somos esclavos de esta sociedad que nos manipula y controla a todos o a una gran mayoría de nosotros.
El trailler, como podréis ver ahora, parece de una película de acción, pero os aseguro que esta película es más que simplemente eso.
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